Es Cubells
La llegada es por agua. El barco reduce la marcha mientras el acantilado se alza en piedra pálida y matorral, y un volumen blanco se posa ligeramente sobre la cresta, casi nada contra la roca, y sin embargo exacto. Hay sal en el aire, resina de los pinos, el suave golpe del casco. Es Cubells no se anuncia. Sin fachada, sin ruido: un tranquilo caserío costero de Sant Josep, casas discontinuas, senderos, y la memoria de un lugar de pesca que una vez se reunía en torno a la iglesia de la Mare de Déu del Carme. Aquí la isla se siente más antigua que su reputación, estratificada, y sin embargo vivi
- Ubicación
- Ibiza coastal villa
- Tipología
- Residential
- Año
- 2026
Notas del proyecto
- Ibiza
- Es Cubells
- coastal architecture
- Ibicenco
- white cubic volumes
- cliffside house
- terraces
- landscape integration
- minimal intervention
- sea views
- natural materials
- quiet design
Una ficción del lugar
La llegada es por agua. El barco reduce la marcha mientras el acantilado se alza en piedra pálida y matorral, y un volumen blanco se posa ligeramente sobre la cresta, casi nada contra la roca, y sin embargo exacto. Hay sal en el aire, resina de los pinos, el suave golpe del casco. Es Cubells no se anuncia. Sin fachada, sin ruido: un tranquilo caserío costero de Sant Josep, casas discontinuas, senderos, y la memoria de un lugar de pesca que una vez se reunía en torno a la iglesia de la Mare de Déu del Carme. Aquí la isla se siente más antigua que su reputación, estratificada, y sin embargo vivida a la escala de una parcela y una vista.
En tierra, el calor se retiene en la caliza. Polvo bajo los pies, sombra de pinos de Alepo, el aroma seco de las hierbas. El tejido es abierto: muros blancos, cubiertas planas, aberturas medidas, el lenguaje ibicenco ordinario, doméstico más que monumental. El proyecto lee esa gramática sin alzar la voz. Masas cúbicas descienden con la pendiente; terrazas y una fina lámina de agua toman prestado el horizonte; el vidrio disuelve el borde para que la cala y el viento entren en las habitaciones. Dentro, madera, fibra tejida, piedra fresca: quietud táctil contra el resplandor exterior.
Lo que distingue este lugar es el rechazo del espectáculo. El suroeste de Ibiza ofrece acantilados y calma, no la orilla abarrotada. Una casa aquí solo tiene sentido si acepta la discontinuidad: parcela, silencio, mar, la luz larga a la hora dorada cuando la roca se vuelve miel y los muros blancos adquieren el color del aire.